
Conclusión final: ¿Los adolescentes de hoy no tienen solución? No, simplemente estamos perdidos y es necesario encontrar un camino. ¿Ese camino cuál es? El camino es la preocupación pero no la desesperación por las problemáticas actuales. La educación, la cultura, el respeto y la responsabilidad son factores de suma importancia para empezar a solucionar los problemas actuales. Dichos factores deben ser proporcionales a la edad de los adolescentes. ¿Es Dios una forma de encontrar el camino? Si, todas las religiones coinciden en que Dios, Alá, Buda, Jehová, etc. son la fuente de todas las cosas buenas sobre la tierra entonces cumpliendo la voluntad de Dios estaremos haciéndole un bien al planeta. Pero no hay que esperar una intervención divina en las problemáticas porque nos vamos a llevar una gran decepción. Dios no es la solución a los problemas, sino su voluntad, que debería ser la voluntad de todos los hombres, porque después de todo ¿Quién no puede llegar a querer el progreso de la humanidad?
Los adolescentes de hoy tenemos la misma capacidad que los adolescentes de hace cincuenta años, y además tenemos avances científicos que nos facilitan la vida. El problema es la orientación. Estamos desorientados, y la culpa no es solo nuestra. No nos pueden decir: “son un maleducados” si los que nos educan son ustedes. Si la humanidad se autodestruye no es culpa de las generaciones futuras, sino de los que tienen el poder a costa de las clases oprimidas, y que se aseguran de quitarle la posibilidad de cambiar de condición en el futuro, porque la codicia los invade y no quieren perder el poderío que ya tienen, al contrario, quieren incrementar su poder a costa de todos nosotros, las generaciones futuras y actuales.
Como adolescente me propongo a mí y a mis congéneres adoptar los ideales básicos: la libertad, la justicia, la educación, la cultura, la democracia, etc. Pero insto a no hacer bandera de ello ni a desmerecer los ideales ajenos.
